Es el momento de mirar atrás y ver que he conseguido hasta el día de hoy... puedo contar con los dedos de la mano mis meritos personales.
Puedo contar con ambas, momentos inolvidables.
Pero solo hay una persona irremplazable.
Me lo prometí... y así debe ser. Ya he recorrido demasiadas veces este camino.
Las caídas son demasiado dolorosas...
Ahora debe ser otro el mío... otro fin, otros pasos más pequeños pero definitivos.
Estudios, la carrera... el trabajo... y mis amigos.
No hay nada más y por lo tanto, este blog perdió su vocación.
Adios a la inspiración, adios a la creación, adios melodrama... maduremos pues, que ya va siendo hora.
No lloraré por lo que he perdido... sonreiré por que pasó.
Si quieren escribir sus comentarios, esta es la ocasión... puesto que pasados unos días este blog cerrará definitivamente sus puertas.