Si tienes un problema, no vale la pena enfadarse.
Si tiene solución, porque puedes arreglarlo.
Si no la tiene, porque por más que te enfades seguirá sin tenerla.
Si finalmente te enfadas, entonces tendrás dos problemas... el segundo desenfadarte.
Si tiene solución, porque puedes arreglarlo.
Si no la tiene, porque por más que te enfades seguirá sin tenerla.
Si finalmente te enfadas, entonces tendrás dos problemas... el segundo desenfadarte.
Que sabio que fue quien lo dijera... y que dificil seguir esas palabras.
Quien no se disguste cuando se le presenta un problema... que ponga el primer comentario.
No hay comentarios:
Publicar un comentario